Exposición Pelo de Tormenta, homenaje a Francisco Nieva


Pelo de tormenta, obra de teatro de Francisco Nieva escrita en 1961, tuvo su estreno oficial el 21 de marzo de 1997. Esta famosa puesta en escena fue producida por el Centro Dramático Nacional y dirigida por Juan Carlos Pérez de la Fuente en el Teatro María Guerrero de Madrid. Esta exposición reúne vestuario original, así como material fotográfico y documental de aquel montaje






Tendremos la oportunidad de disfrutar del excepcional vestuario diseñado por Pedro Moreno, reproducciones de los bocetos de escenografía y utilería de José Hernández, partituras del compositor Manuel Balboa, las extraordinarias fotografías de Chicho. Y otros muchos documentos de lo que supuso aquella increíble aventura teatral.

Una producción del teatro Fernán Gómez. Centro Cultural de la Villa en colaboración con el Centro Dramático Nacional y el Centro de Documentación Teatral.


Del texto al montaje 

Hace diez años nos dejaba Francisco Nieva, uno de los más grandes autores de teatro del siglo XX, junto con Valle-Inclán, García Lorca, Buero Vallejo y Arrabal. Y también uno de los más censurados durante la dictadura franquista. 

Pelo de tormenta fue escrita en París al inicio de los 60, un tanto a escondidas y en los ratos libres, y en palabras del propio Nieva, le salió un chicharrón de comedia en donde, en lugar de pedir justicia social… se pedía la juerga social como último exorcismo de nuestra forma de ser españoles. Todo el germen de lo que el mismo Nieva denominará su Teatro Furioso se manifiesta en este texto primerizo, que bautiza con el subtítulo de reópera. O para ser más precisos: festosa reópera, género intemporal, difícil y caro. 

Pelo de tormenta es un auto sacramental a la inversa. Es una alucinación, un desate de elementos pocas veces encontrado con ese grado de pureza y ese extraño equilibrio entre clasicismo y vanguardia. Es ceremonia popular, celebración en la plaza pública, en un Madrid de marchita estampa goyesca, alquimia del espacio mágico, humor y burla, desahogo, ritual ibérico. En este texto prodigioso está la tentación, el sexo, la religión, la culpa, el deseo. Y muchas cosas más. Madrid convertido en una nueva corte de los milagros. Siglos de España en azabache y oro. Cuando esta obra se quiso montar fue víctima de tres recursos de censura, que solo se resolvieron a la muerte de Franco, pero tampoco entonces se pudo estrenar. 

En 1997, en plena democracia, el paso del tiempo no había hecho ningún estrago en el texto. No solo seguía vigente, sino que conservaba su carácter transgresor. La elección de este texto para mi primer montaje como nuevo director al frente del Centro Dramático Nacional causó bastante sorpresa. En el panorama teatral de aquellos años no era costumbre debutar en la dirección de un teatro público estrenando a un autor vivo, y mucho menos español. Desde luego la elección entrañaba muchos riesgos: un texto de culto, pero desconocido para el público, de un autor español vivo, cargado de premios y académico de la lengua, que podía estar en desacuerdo con el montaje y dar al traste con el proyecto. Sin duda fue toda una declaración de intenciones, aunque nunca fui tan ingenuo como para ignorar que si aquella operación no salía, debería hacer las maletas y marcharme. 

Tras treinta y cinco años de espera, la noche del 21 de marzo de 1997, coincidiendo con la llegada de la primavera, Pelo de tormenta se convirtió "en realidad táctil, bajo la caricia de los focos" del Teatro María Guerrero. Un éxito completo de público y crítica. 

Cuando se cumplen veintinueve años del estreno de Pelo de tormenta, celebramos este homenaje a Francisco Nieva con una exposición sobre el montaje de su obra más prohibida. Una aventura teatral que nos marcó a los dos y nos dejó unidos de por vida… porque “el teatro es vida alucinada e intensa”, como él lo definía. 

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