Bebeteca; infancia y cultura

El público infantil es una audiencia lectora muy reconocida por la industria editorial; tal es el volumen de ventas que genera este sector en el "fantástico mundo de los libros". Y es que infancia y cultura es el binomio perfecto para legar, educar, enseñar y ofrecer un patrimonio rico en materiales didácticos para el desarrollo de los alevines de la familia, y con él la implementación de nuevos recursos, métodos y espacios destinados a ello.

Textos y multimedia que se incluyen en la literatura infantil, que las bibliotecas ven un recurso indispensable para ese público tan importante que es una auténtica "esponja cultural" que absorben las enseñanzas de padres y profesionales. Son las bibliotecas quienes generan esa riqueza cultural profesionalizada, a través de la creación de las bebetecas, que ya en el propio Manifiesto de la UNESCO de 1994 destacó como actuaciones prioritarias bibliotecarias dirigidas al colectivo infantil la creación y consolidación de los hábitos de lectura infantiles y la estimulación de la imaginación y creatividad infantil y juvenil.

Son las bebetecas; bibliotecas destinadas para niños de 0 a 6 años. Un servicio de atención especial para la primera infancia que conjuga un espacio adecuado y fondo de libros seleccionados.

Pero es imprescindible remontarse siempre al origen. La bebeteca proviene de la 5ª Conferencia Europea de Lectura celebrada en Salamanca en julio del año 1987, enmarcado en la Fundación Germán Sánchez Ruiperez. En ella, la escritora y bibliotecaria Mercé Escardó i Bas definió la bebeteca como "Servicio de atención especial para la pequeña infancia (0 a 6 años) que incluye, además de un espacio y un fondo de libros escogidos para satisfacer las necesidades de los más pequeños y de sus padres, el préstamo de estos libros, charlas periódicas sobre su uso y sobre los cuentos, asesoramiento y una atención constante por parte de los profesionales de la biblioteca hacia los usuarios". Además, es importante contemplar, en cuanto a las nuevas formas de distribución bibliotecaria, la arquitectura de los edificios, así oomo la capacidad multiformato y multiplataforma que hoy día define la biblioteca híbrida  - con publicaciones físicas y en línea -, la postura de Yolanda Reyes ( escritora y directora de Espantapájaros Taller), "el propósito es crear espacios para que los más pequeños crezcan entre libros y envueltos en palabras, como una forma de estimular su desarrollo afectivo e intelectual y de propiciar la comunicación entre adultos y niños, alrededor del arte y la cultura".



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