Pureza manchega, esencia taurina


«Créese que se llama Villarrubia porque mucha parte del pueblo y tierra que confinan en él es colorada»; así expresa un documento fechado en 1576, aunque sus restos arqueológicos provienen de las poblaciones de íberos, romanos y árabes. Incluso, es en la edad media, allá por el siglo XII, cuando alcanza importancia histórica gracias a la existencia en aquella época del Castillo del Tormón, abandonado con el reinado de Alfonso VII.

Villarrubia de Santiago, pueblo castellano manchego de la provincia de Toledo que seduce con la mirada; muros encalados de blanco, ladrillo de Hera, piedra robusta... Espectáculo visual como su recién restaurado coso taurino, que de tercera categoría e inaugurada en 1969, se erige desde antaño guardando la esencia y la tradición. Una tarde inolvidable; seis toros de Hidalgo y Martín para Gabriel de la Casa, Juan José y Juan Calero.


6 de septiembre, 7 de la tarde... Suena la banda musical a ritmo de pasodobles; la terna de maestros hace el paseillo y cambia la seda por el percal. Juan José Padilla, Víctor Puerto y Manuel Jesús "El Cid". Tres figuras del toreo ante seis astados; cinco procedentes del hierro El Cortijillo y uno de Alcurrucén.


La suerte está echada y el público es quién decide otorgar el trofeo correspondiente; sencillo y humilde como es habitual, Víctor Puerto dedica las siguientes palabras al final de su segunda faena: «confío más en la benevolencia del público que en los trofeos propios». El jerezano Juan José Padilla , arte del sur, obtiene bien merecidas dos orejas e indulta al cuatro toro del hierro Alcurrucén, obteniendo dos orejas y un rabo de forma simbólica; un Víctor Puerto noble y pausado en la torería, como nos tiene acostumbrados con una oreja en el segundo de la tarde y airoso de un revolcón y dos orejas en el quinto toro; "El Cid" demuestra las volandas del capote y muleta y obtiene dos orejas en el tercero de la tarde y aplausos en el segundo de su lote. Además, también se dieron cita palabras de prudencia provenientes de Víctor Puerto, que sirvieron como aliciente para la defensa de la fiesta nacional: «creo tanto en la verdad del toreo (...) Si entendieran lo que es el toreo... es lo verdadero de España, es la grandeza (...) aún sin embestirte, es increíble».

Una tarde, un festejo, tres figuras... dos hierros. El escudo de la villa manchega vuelve a engalanarse de arte, historia y tradición; Un cuartel de oro, un castillo de azur aclarado de gules y mazonado de sable, peñasco de sinople, dos cruces de Santiago... Corona Real cerrada; noble, galán.. como la terna de arte ante la pureza y bravura de los astados.


Para conocer más sobre Villarrubia de Santiago en la provincia de Toledo clic aquí

Comentarios